Bizbarcelona y el Saló de l’Ocupació, del 21 al 23 de septiembre en el recinto de Montjuïc, se convierten en los primeros eventos de Fira de Barcelona que se celebran en formato presencial desde el inicio de la pandemia de la Covid-19 que paralizó la vida económica y social.

La reanudación de la actividad física por parte de Fira de Barcelona es, sin duda, una muy buena noticia. Esta recuperación de la actividad se orienta ahora, sobre todo, a la participación local, de proximidad, con la voluntad de ir avanzando progresivamente hacia nuevas etapas con la mirada puesta en el año 2021.

En septiembre ha vuelto a la actividad ferial pero no solo con los dos salones mencionados, sino también con otros eventos que combinan diversos formatos: digital, híbrido y también presencial.

Adquiere un gran sentido -e incluso un cierto simbolismo- que los primeros salones de carácter presencial sean Bizbarcelona y el Saló de l’Ocupació, orientados al emprendimiento, las empresas, los autónomos y las personas que buscan trabajo: entroncan con la voluntad de Fira de Barcelona de ser motor de la actividad económica y con el amplio consenso existente en torno a la necesidad de generar actividad que contribuya a superar los graves efectos económicos y sociales de la pandemia.

El último cuatrimestre de 2020

El calendario ferial del último cuatrimestre de 2020 ha arrancado con la edición digital de la Valmont Barcelona Bridal Fashion Week, uno de los referentes internacionales de moda nupcial celebrado entre el 18 y 22 de septiembre, además de Bizbarcelona y el Saló de l’Ocupació, mencionados anteriormente. A continuación llegará FHG Foro (28-29 de septiembre), un nuevo foro sobre el futuro de la alimentación, la gastronomía y turismo en formato híbrido con la participación de destacados expertos del sector. A finales de octubre (27-29) será el turno de Liber, salón de la industria editorial en castellano que se celebrará en formato digital y a lo largo del mes de noviembre tendrán lugar Smart City Live, organizado por Smart City Expo World Congress para debatir de manera virtual sobre ciudades inteligentes en el panorama post-covid (17-18 de noviembre), y el salón Ocasión (21-29 de noviembre) que se celebrará presencialmente, entre otros.

Fira se ha preparado a fondo para volver a la actividad con todas las garantías de seguridad, respondiendo a las exigencias de una nueva realidad. Es lo que le corresponde a la institución de acuerdo con su vocación de motor de la economía de Barcelona, ​​de Cataluña y de España.

2021 en el horizonte

En los próximos meses Fira de Barcelona trabajará, sin duda, en un ámbito más local y cercano desde el punto de los eventos presenciales o híbridos con la perspectiva de que, a principios de 2021, la situación de la movilidad de visitantes y de expositores permita llevar a cabo los grandes eventos internacionales previstos que han de contribuir a la recuperación del pulso económico y social del país.

Fira tiene, pues, la mirada puesta en 2021, un año en el que se prevé la celebración de grandes eventos feriales internacionales y de sectores muy variados de la economía como MWC Barcelona, ​​que aseguró su presencia en Fira al menos hasta 2024; ISE, referente para la industria audiovisual que hasta ahora tenía la sede en Ámsterdam; Seafood, la feria más importante para productos del mar, que se localizaba en Bruselas; y Alimentaria y Hostelco, la gran plataforma de la alimentación, la restauración y la hostelería. También está prevista la celebración de Automobile Barcelona, ​​IOT Solutions World Congress, Expoquimia, Hispack, Salón Náutico Internacional de Barcelona, ​​Piscina & Wellness Barcelona y Smart City Expo World Congress, entre otros.

Motor de recuperación

El presidente del Consejo de Administración de Fira, Pau Relat, destaca que «la institución formará parte de la reactivación con la voluntad de ser, más que nunca, motor económico multisectorial, promotor de la actividad de empresas, profesionales y emprendedores, cooperando con iniciativas públicas y privadas para superar la situación. De ahí la importancia de poner en valor el papel de las ferias como un de las principales palancas para la tan necesaria recuperación económica y social».

Por su parte, el director general de Fira de Barcelona, ​​Constantí Serrallonga, define claramente la prioridad de la institución: «volver a la actividad en un entorno seguro y provechoso para todos los participantes con el objetivo de que su asistencia a un evento contribuya a relanzar su negocio y hacer networking», recordando también la importancia que adquiere «la gran variedad de sectores empresariales presentes en los acontecimientos y el impacto económico y social que Fira genera en el territorio».

R.P.