En 1919, cuando se celebró el primer salón del automóvil de Barcelona, los coches encarnaban una modernidad y una autonomía todavía al alcance de muy pocos. Una marca,  Maxwell, anunciaba un motor capaz de funcionar durante 44 días sin interrupción y recorrer 35.000 kilómetros.

El salón del automóvil de Barcelona ha sido, y es, escaparate de los cambios, de las mejoras tecnológicas, de un sector que refleja, como pocos, las transformaciones sociales (las vacaciones masivas, el turismo, el crecimiento de las grandes ciudades, el desplazamiento de los centros de trabajo…) y que además tiene una gran importancia económica por el peso de la industria automovilística.

Ahora es el momento del coche conectado. Por eso el salón del automóvil de siempre, sin dejar de ser el de siempre, se convierte en Automobile y muestra en el Connected Hub hasta dónde llega una revolución que ya ha comenzado. El salón reinventa el salón y del 11 al 21 de mayo, los amantes del motor y del nuevo paradigma de las comunicaciones móviles tienen una cita ineludible. El marco de Fira de Barcelona, sede de salones como Mobile World Congress (movilidad), 4YFN (emprendimiento tecnológico) IoT Solutions World (Internet de las cosas) y Smart City Expo World Congress (ciudades inteligentes) es sin duda el mejor para dar una nueva orientación a los tradicionales salones del automóvil.

Peso industrial

Coche conectado, digitalizado, seguro, sostenible. Es algo que interesa a los consumidores pero también a la propia industria que sabe por dónde van los intereses de los consumidores. Para España, segundo productor europeo, la industria automovilística tiene una importancia excepcional ya que significa el 10% del PIB. Un 80% de los tres millones de coches que se fabricaran en 2017 irán a la exportación.

El camino para recorrer es todavía muy largo. Según datos del sector, Francia ha aprobado 50 millones de euros para favorecer infraestructuras a favor del coche eléctrico, 6.000 euros de ayuda para su compra (10.000 si a cambio se retira de la carretera un Diésel con más de 10 años). También Alemania, Noruega y Holanda apuestan por las energías alternativas mientras que en España el Plan Movea, dotado con 16,6 millones de euros, todavía espera. Debería servir para fomentar el uso de energías renovables en el transporte y para que el coche eléctrico en España no sea una pura anécdota.

Pero hoy ya circulan en el mundo más de 50 millones de coches conectados que aumentaran hasta 700 millones solo en cinco años. Esto no ha hecho más que comenzar. En el horizonte, la conducción sin conductor como gran expectativa.

Las ventajas del coche conectado

  • Seguridad. Según un estudio de la multinacional alemana Bosch en 2025 se evitarán 11.000 muertes en accidentes de tráfico y unas 260.000 colisiones en todo el mundo. Un aspecto fundamental es la entrada en vigor en 2018 para los coches europeos de nueva homologación del “botón rojo” de emergencia que permitirá la geolocalización de un vehículo siniestrada.
  • Ahorro. El coche conectado, según las mismas fuentes, evitará un gasto de 4.430 millones de dólares en reparaciones
  • Medio ambiente. Los vehículos conectados evitarán lanzar a la atmosfera 400.000 toneladas de CO2
  • Mejora de la navegación, buscando alternativas en caso de atascos
  • Información sobre estaciones de servicio y los precios más económicos, condiciones climatológicas, noticias

R.P.