Desde hace unos años, la aplicación de las nuevas tecnologías a los procesos industriales está transformando los modos de fabricación. La digitalización ya no es solo una tendencia dominante sino una necesidad para todos los sectores económicos. Y la construcción está dando pasos para implementarla y aprovechar sus ventajas. Diversos estudios señalan, sin embargo, que es uno de los grandes retos a los que debe enfrentarse. Ya en 2017, y con motivo de la anterior edición de BBConstrumat, un informe del Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña (ITeC), una de las entidades que más está haciendo por divulgar lo que puede significar la digitalización, ya indicaba que la innovación es la revolución pendiente del sector.

En este sentido, las principales asociaciones sectoriales a nivel europeo como la Confederación Europea de Constructores (EBC) y la Federación Europea de la Industria de la Construcción (FIEC) lanzaron en julio de 2018 el ‘Manifiesto de la Industria Europea de la Construcción por la Digitalización’, en el que señalan que el sector está implementando la transformación digital y en el que reclaman a la Unión Europea la adopción de medidas políticas, financieras y jurídicas.

Entre otras cuestiones, los firmantes de este Manifiesto afirman que “la digitalización de la industria de la construcción debería ser una prioridad política para todas las instituciones europeas”. Y es que el sector cuenta en Europa con 3,1 millones de empresas (un 95% de ellas pymes) que dan empleo a 14,5 millones de personas, lo que supone el 6,4% del total de la ocupación en la UE.

En esta línea, en España, la Asociación Española de Normalización (UNE) acaba de publicar la Especificación UNE 0061, que establece los requisitos para poder considerar digital a una industria. Entre otros, esta normativa obliga al uso de tecnologías y procesos como Internet de las Cosas (IoT), computación en la nube (cloud computing), Big Data, Inteligencia Artificial (IA) o fabricación aditiva.

En el sector de la construcción, la digitalización parece tener un nombre propio, el BIM (Building Information Modelling), una metodología llamada a mejorar los procesos constructivos desde el inicio del proyecto hasta su mantenimiento posterior. Por ello, y en una nueva muestra de su apoyo al sector, la próxima edición de Barcelona Building Construmat (BBConstrumat) del 14 al 17 de mayo, el salón de la construcción de Fira de Barcelona, concederá un especial protagonismo a este sistema con The BIM Spot, una zona específica para divulgar este y otros modelos de gestión colaborativa surgidos de la aplicación de la digitalización como la metodología LEAN o los contratos colaborativos, conocidos como Integrated Project Delivery (IPD).

Desde su implantación, son varios los proyectos que se han construido aplicando esta metodología, destacando el nuevo Campus de las Ciencias de la Salud de Bellvitge de la Universidad de Barcelona. También, el proyecto de remodelación del Nou Camp Nou y del Espai Barça del prestigioso estudio japonés Nikken Sekkei, asociado con los de Joan Pascual y Ramon Ausió, ha sido redactado usando el BIM.

Ahorro de costes

Según el informe ‘Digitalización en el sector de la construcción: la revolución en marcha’ de la consultora estadounidense Oliver Wyman, la implementación del BIM puede conseguir ahorros del 15 al 20% en los procesos constructivos.

E. PÉREZ MOYA