La construcción del siglo XXI

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Construir viviendas adaptadas a las necesidades de los ciudadanos y apostar por las nuevas tecnologías son algunos de los nuevos elementos que caracterizarán la construcción del siglo XXI y a los que concede especial protagonismo Beyond Building Barcelona-Construmat, el renovado Salón Internacional de la Construcción de Fira de Barcelona que tiene lugar del 19 al 23 de mayo en el recinto de Gran Via.

“Uno de los desafíos que más está revolucionando la construcción tiene que ver con las herramientas digitales, tanto para el diseño como para la construcción. Estoy convencido que este reto modelará la forma de trabajar en los próximos años”, afirma el director de BBB-Construmat, Jaume Domènech. Y es que las tecnologías digitales están transformando ya la manera de hacer las cosas en este sector.

Futuro en 3D

La utilización de impresoras en tres dimensiones para fabricar las grandes piezas de las viviendas con materiales como los procedentes de residuos industriales, cemento o fibra de vidrio, entre otros, o el uso de robots de grandes dimensiones que sustituyen a la mano de obra tradicional en el proceso de construcción es una tendencia en constante crecimiento. “El futuro del sector pasa por aplicar la tecnología para la construcción de espacios sostenibles e inteligentes”, sostiene Domènech.

impresora_3DEn Holanda, por ejemplo, se están impulsando diversos proyectos a gran escala de impresión de edificios en 3D, la punta de lanza de las aportaciones del mundo digital a la construcción. Uno de los más destacados es la Landscape House, diseñada por el estudio Universe Architecture de Ámsterdam, que utiliza la impresora D-Shape desarrollada por el ingeniero italiano Enrico Dini, una de las máximas autoridades del mundo en impresión en 3D.

El espacio de Innovación de BBB-Construmat, diseñado en colaboración con el Institut d’Arquitectura Avançada de Catalunya (IAAC) y el FabLab Barcelona, muestra cómo esta tecnología ha venido para quedarse. El director del FabLab Barcelona, Tomás Díez, dice que “además de la impresión 3D hay otros procesos como la fabricación robótica que marcarán el cambio en el mundo de la construcción”.

Tecnología BIM

construmat_2Otra de las tecnologías que está reorganizando la manera de trabajar del sector de la construcción e incluso del diseño industrial es la tecnología BIM (Modelo de Información para la Construcción), que se define como el proceso de generación y gestión de datos del edificio durante su ciclo de vida, utilizando software de modelado de edificios en tres dimensiones y en tiempo real. En esta línea, el pasado mes de febrero, la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona acordaban implantar a partir de 2018 el uso de esta tecnología en las obras públicas de nueva construcción con un presupuesto de más de dos millones de euros.

Para Tomás Díez, “la tecnología digital contribuirá a reorganizar el espacio urbano de acuerdo a las demandas de los usuarios”. Por tanto, estamos a las puertas de una eclosión de las smart cities con edificios inteligentes y sostenibles interrelacionados.

El catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla José María O’Kean, autor del informe ‘Diseñando un nuevo ciclo de valor en la construcción’ elaborado con motivo de BBB-Construmat, asegura que “las ciudades serán el centro del cambio de modelo de futuro para el sector de la construcción”.

Según O’Kean, “habrá una mayor necesidad de redes de comunicación inteligentes, infraestructuras de suministros y transportes conectadas, gestión de residuos y recursos medioambientales o sistemas de ahorro energético”. En este punto, el profesor O’Kean coincide con Díez y con Domènech. “El uso de las impresoras 3D, la comunicación Machine to machine (M2M) o el Internet of Things (IoT) cambiará la concepción misma de los edificios y permitirá la interactuación de los dispositivos de la vivienda, del edificio y de las infraestructuras de la ciudad”.

Vislumbrando la recuperación

En su informe, José María O’Kean pronostica crecimientos del 5,1% en 2015, (3,3% construcción residencial y 6,4% no residencial) y del 4,5% en 2016 (4,8% residencial, 4,3% no residencial). En estos momentos, hay indicadores como los consumos de cemento o el número de visados de obras que parecen invitar a un moderado optimismo. Por ejemplo, el consumo de cemento en España ha crecido en el primer trimestre del año un 8,5%, situándose en 2.553.962 toneladas.

En cuanto a los visados para construir viviendas aumentaron un 39% interanual en enero, hasta los 3.466 permisos, el mejor dato que se registra en el mes de enero desde 2012, según cifras del Ministerio de Fomento. En cuanto a los visados para rehabilitar, se concedieron 5.467 en enero, un 27% más que hace un año.

EDUARD PÉREZ MOYA