entrada del mnac museo barcelonaEl Museu Nacional d’Art de Catalunya, ubicado en el Parque de Montjuïc de Barcelona, ​​es mucho más que un espacio dedicado al arte, es un museo comprometido con los valores de la responsabilidad social, que ha sabido integrar en su gestión. De hecho, se trata del primer museo en conseguir la certificación de buenas prácticas (IQNet SR10 Social Responsibility Management System).

“Abrir el museo cada mañana representa renovar el compromiso con los visitantes, usuarios y proveedores a partir de un código ético voluntariamente aceptado. La política de compras y el trato con los proveedores, la accesibilidad universal, entendida como el derecho de todas las personas a vivir plenamente el hecho cultural, la tolerancia, la solidaridad o la empatía son valores que apuntan claramente a la inclusión de la diversidad en los nuevos relatos del museo», explican sus responsables.

Compromiso con el medio ambiente

Otro de los compromisos que definen «per se» la filosofía de responsabilidad social es la política medioambiental: el Museu Nacional, como responsable de la conservación del patrimonio, tiene el compromiso de trabajar por una sociedad mejor a través del sistema de gestión ambiental.

En este sentido, los programas de ahorro energético, de ahorro de papel o tóner, de segregación de residuos o la disminución de liberación de CO2 “están dando buenos resultados, tanto el ahorro en sí mismo, como en el papel de agente de cambio en los hábitos de consumo y reciclaje entre usuarios y trabajadores”, señalan desde el museo.

Ahorro energético

Las medidas adoptadas por el museo han generado beneficios en forma de ahorro energético, “aunque hay que seguir trabajando para alcanzar los objetivos bianuales establecidos en 2015”, destacan.

Ahorro en relación al año 2015:

11% de agua

9% de gas

8% de electricidad

42% residuos segregados

Otro buen ejemplo de responsabilidad social es el criterio de «compra responsable». Es decir, aspectos como la proximidad, la sostenibilidad y medidas medioambientales, de accesibilidad, de plantillas con trabajadores con otras capacidades o riesgo de exclusión y naturalmente, protocolos de igualdad y no discriminación.

Según los responsables del museo, “la esencia de la fundamental de la responsabilidad social es el diálogo y la coparticipación en el desarrollo de los valores fundamentales de cambio y giro social que está experimentando el museo”.