El futuro digital del libro

SEPTIEMBRE – OCTUBRE 2010

03-01-01El libro electrónico irrumpe irremediablemente en el panorama editorial, más como oportunidad que como amenaza. Autores, editoriales, distribuidores y otros profesionales del sector ya se están adaptando a un nuevo modelo de negocio en el que será prioritaria la inversión en la digitalización de fondos y canales de distribución y en el conocimiento de las preferencias de los consumidores. Liber, celebrado del 29 de septiembre al 1 de octubre, ha dado algunas claves para entender el futuro del libro que viene.

De objeto con tripas de papel a archivo informático legible a través de varios dispositivos (ordenador, e-Readers, Apple iPad, tablets, teléfono móvil, pizarras digitales…). El libro se hace digital, aunque los lectores españoles todavía se mantienen a la expectativa. Según el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros correspondientes al primer cuatrimestre de 2010, que elabora la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), el 59% de la población lee libros, pero sólo el 0,8% utiliza un e-Reader.

El todavía elevado coste de estos aparatos (entre 200 y 400 euros), la necesidad de añadirles mejores prestaciones y conectividad, la escasez de títulos novedosos digitalizados, aún considerablemente caros y con un 18% de IVA, han impedido su despegue. No obstante, las previsiones son prometedoras y se espera que estas Navidades los e-Reader se conviertan en el regalo estrella.

El cambio ya ha empezado…

Mientras tanto, las editoriales están trabajando para proveer de contenidos (e-book) a los miles de dispositivos electrónicos que se adquieran. Desde la FGEE, se prevé que en 2011 un tercio de las editoriales españolas habrá digitalizado entre la mitad y la totalidad de sus fondos. También aumentará la oferta de obras creadas exclusivamente en versión digital. Por el momento, un 20% de las editoriales ya está comercializando sus novedades en digital y en papel.

Las editoriales también están empleando diferentes estrategias en la distribución del libro electrónico: venta directa a través de su propia web, a través de librerías on-line o a través de plataformas conjuntas entre editoriales y librerías, como la reciente Libranda, aún en fase de prueba.

Se estima que los precios de la obra digital, uno de los argumentos para enganchar lectores de e-book, son un 30% inferior a los de la obra impresa. Hoy se pueden comprar libros digitales entre 5 y 15 euros, e incluso hay sitios editoriales de descarga gratuita. Sin embargo, la piratería –que cuesta al sector 200 millones de euros de pérdidas anuales– es otro gran caballo de batalla. Todo está en la red y el lector decide si paga o no por ello.

Algunas de las bazas que ha de jugar el mundo editorial son asegurar la calidad del producto, la correcta conversión al formato digital (el más utilizado es el epub, admitido en la mayoría de aparatos) y el buen funcionamiento de la venta on-line, así como ofrecer servicios complementarios para el comprador (conversación con el autor, información adicional para entender la obra, contacto con otros lectores, etc.) a través de foros, blogs y redes sociales. Los retos serán no caer en los mismos errores que la industria discográfica o del cine y adaptarse continuamente a las demandas de los nuevos lectores.

M.D. HERRANZ

Literatura “made in” Puerto Rico

03-01-03Estados Unidos, América Latina y el sur de Europa. Tres vértices de un triángulo cultural y lingüístico, en cuyo centro aparece, casi invisible en pleno Caribe, Puerto Rico. A finales de septiembre, escritores y editoriales puertorriqueñas han reivindicado en Barcelona esa situación cultural estratégica y han presentado en Liber los también “encantos” literarios de la isla.

Puerto Rico es un Estado Libre Asociado a los Estados Unidos desde 1952. Tiene cerca de 4 millones de habitantes, la cuarta parte alrededor de la capital, San Juan. Es una sociedad orgullosa de su cultura, de su pasado con influencias indígenas y africanas, de sus tradiciones y del idioma español, aunque el inglés es también lengua oficial, pero menos extendida. Otros 4 millones de puertorriqueños viven en Estados Unidos.

Conocida como “la isla del encanto” o en su nombre indígena “Boriquen” (de ahí el gentilicio boricua), Puerto Rico cuenta con un activo, aunque poco exportado, panorama literario. Aunque la generación de los 70, con nombres como Luis López Nieves, Luis Rafael Sánchez y Edgardo Rodríguez Juliá, es la más destacada, incluso en el exterior, en los últimos años la literatura puertorriqueña vive su momento de mayor producción cualitativa.

La nueva hornada de autores –Mayra Santos-Fébres, Rafael Acevedo, Elidio La Torre Lagares, Pedro Cabiya, Juan Carlos Quiñones, José Liboy, Janette Becerra, Magali García Ramis y Rosario Ferré, entre otros–, cultiva la poesía, la novela, el ensayo o el relato con gran aceptación en el modesto mercado editorial boricua. Son letras transgresoras, cosmopolitas y con espacios para la realidad social.

La actividad literaria y cultural se reparte por todo el país y ya no se centraliza, como antaño, en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras de la capital. Poco a poco han aparecido muchos grupos de escritores y publicaciones, así como nuevas editoriales (Editorial Isla NegraTerranova EditoresTiempo Nuevo), que confían en esta generación de autores para situar a Puerto Rico, por fin, en el mapa de la literatura hispanoamericana.

Así promociona Puerto Rico su literatura