Otoño de exposiciones en el MNAC

3034-005vermell-retallCon la llegada del frío, las personas que antes llenaban las playas y terrazas en Barcelona tienen ahora la tentación de refugiarse en casa bajo una buena manta y con un café caliente. Pero el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) te invita a saltar del sofá y vivir una experiencia cultural muy especial.

Por primera vez, reúne las grandes obras de artistas femeninas como Lluïsa Vidal o Marianne Breslauer, así como unas 40 obras de Picasso. Tres grandes exposiciones que tienen lugar en sus salas y que presentan una opción diferente para disfrutar esta época del año.

Lluïsa Vidal. Pintora del Modernismo llui%cc%88sa-vidal-autoretrat-1899
Exposición disponible hasta el 15 de enero de 2017

Lluïsa Vidal (1876-1918) formó parte de la generación joven de artistas modernistas catalanes. Pintora, dibujante e ilustradora, fue una gran retratista, muy valorada por su capacidad de captar el estado emocional de las personas.

En esta exposición se muestran sus retratos más representativos y algunas de sus pinturas de género, una faceta muy característica de su obra por la naturalidad e ingenuidad con la que representaba la vida cotidiana de las mujeres. También se incluye la pintura al aire libre y los temas preferidos de la artista: fiestas populares, bailes de pueblo, playas y calles, casi siempre con figuras, colores vibrantes, trazo seguro y pinceladas atrevidas.

Además, cuenta con pequeñas obras que Vidal realizó creyendo que nunca saldrían de su taller. Piezas que nos desvelan lo que hay detrás del cuadro, lo que no está a la vista, lo que explica su historia y transmite la importancia del primer trazo, de los esbozos y tanteos que elabora hasta llegar a la obra definitiva.

La muestra se completa con una parte documental con fotografías familiares, cartas, fotografías de obras de la pintora publicadas en revistas, libros con sus ilustraciones, críticas de sus exposiciones en diferentes diarios de la época o el diploma que le otorgó el Ayuntamiento de Barcelona en 1907 por uno de sus dibujos.

Marianne Breslauer. Fotografías 1927-1938
Selbstportr‰t, Berlin, 1933Exposición disponible hasta el 29 de enero de 2017
A pesar de su corta trayectoria como fotógrafa, tan sólo once años, el legado de Marianne Breslauer (1909-2001) es un ejemplo singular de la denominada “nueva fotografía”. Desde su descubrimiento en la década de los ochenta, su obra se ha mostrado en importantes exposiciones individuales, la última en la Berlinische Galerie de Berlín en 2010 y ahora será la primera vez que se exponga completa en España.

Marianne Breslauer forma parte de toda una generación de mujeres fotógrafas que supieron aprovechar las nuevas libertades que les ofrecía la República de Weimar para ejercer esta actividad. De familia burguesa ilustrada de origen judío, su carrera se interrumpió cuando, con la llegada al poder del Nacionalsocialismo en 1933, tuvo que exiliarse.

El MNAC ha recopilado el conjunto de la obra de la artista y pone especial atención en las fotografías del mayo de 1933, cuando Breslauer, en compañía de la escritora Annemarie Schwarzenbach, recorrió Barcelona, Andorra, Huesca, Pamplona y San Sebastián. En total, la muestra recogerá más de una treintena de fotografías de este viaje, además de mostrar otras de sus obras capturadas durante su estancia en Berlín, París y Palestina.

Picasso románico
picassoExposición disponible hasta el 26 de febrero de 2017
Se pone el foco sobre dos fechas que marcan la relación de Picasso con el arte románico. En 1906, un momento decisivo en la transformación de su estilo, el artista se instala unos meses en el pueblo de Gòsol, en el Pirineo catalán. Casi treinta años después, en 1934, visita las colecciones de arte románico del que hoy en día es el Museu Nacional d’Art de Catalunya, un acontecimiento ampliamente comentado por la prensa barcelonesa del momento.

Partiendo de estas dos fechas, la exposición gira alrededor de tres ejes temáticos. El primero son las obras realizadas en 1906 y 1907 y la relación que mantienen con la Virgen de Gòsol. El segundo eje tiene que ver con la Crucifixión, muy presente en el arte románico y que preocupó a Picasso en diferentes momentos de su vida, especialmente entre 1930 y 1937. El tercero se refiere a un motivo también muy presente en la colección románica del museo: la calavera.

La exposición, organizada conjuntamente con el Museo Picasso de París, cuenta con unas 40 obras y se puede ver en las salas de arte románico de la colección permanente. No se pretende establecer una relación mecánica entre las obras románicas y las de Picasso, si no que se invita al visitante a captar las afinidades que se pueden establecer entre ellas.

Alba López