El Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), situado en el entorno del recinto de Montjuïc, prepara para 2018 la primera gran exposición dedicada a Gala, la musa del genio Salvador Dalí.

La muestra, que se podrá ver del 5 de julio al 14 de octubre del próximo año, reunirá unas 180 obras y objetos personales de esta figura clave del arte del siglo XX: desde cuadros de Max Ernst (con quien tuvo un romance), fotografías de Man Ray, Picasso y Cecil Beaton, así como dibujos y óleos del propio artista Salvador Dalí, hasta cartas, postales, libros, vestidos y otros objetos del tocador personal de Gala, procedentes de la casa de Portlligat.

La exposición “Gala Salvador Dalí. Una habitación propia a Púbol” descubrirá a una mujer que se camufla como musa mientras construye su propio camino como artista: escribe, lee y diseña ropa, además de convertirse en la esencia del desarrollo artístico de Dalí y coautora de muchos de sus trabajos.

La muestra, realizada conjuntamente con la Fundación Gala-Dalí, está comisada por Estrella de Diego, gran especialista en Gala.

La dama del Castillo de Púbol

¿Quién fue, en realidad, la famosa Gala? Una mujer que no pasaba desapercibida para nadie. Fría, manipuladora, distante, controladora… son algunos de los adjetivos que se asociaban con la rusa Elena Ivánovna Diákonova, más conocida como Gala, compañera sentimental y musa del pintor Salvador Dalí.

Se conocieron en 1929 en Cadaqués cuando el excéntrico artista, 11 años más joven, todavía no había alcanzado la fama. Ella entonces estaba casada con el poeta Paul Éluard y era madre de una niña de 11 años, Cecile.

Su relación con Dalí duró más de medio siglo, hasta que falleció en 1982. Fue enterrada en el mausoleo del castillo que Dalí le regaló, el de Púbol, una fortaleza que él mismo transformó y diseñó para rendir culto a Gala, casi como si se tratara de una señora feudal. Incluso la pareja acordó que Dalí no la visitaría si ella antes no le enviaba una invitación por escrito.

MONTSE GARCÍA DUQUE