Cuando el pack es el producto

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Hace ya mucho tiempo que los envases y embalajes de los productos son mucho más que simples envoltorios para facilitar su traslado o protección o para identificarlos. En realidad, forman parte del propio producto y de su imagen. En muchos casos “son” el producto. Se puede decir de otro modo: el envase añade valor a la mercancía y contribuye a subrayar determinados atributos (calidez, proximidad, confort…). Es fácil pensar en productos alimenticios, de estética y perfumería o incluso tecnológicos en los que el envase es parte inseparable del producto.

Desde 2013 la industria mundial del packaging crece un 3% anual y en 2016 alcanzará los 820 billones de dólares, según un estudio de la consultora británica Smithers Pira. Además de estar en auge, el sector cambia a ritmo trepidante por lo que conocer las últimas innovaciones en materiales y maquinaria y avanzarse a las demandas del consumidor final es imprescindible para las empresas.

Nuevas tendencias

Coincidiendo con Hispack, que se ha celebrado el pasado mes de abril junto con Barcelona Tecnologías de la Alimentación, Bta, efectuamos una mirada a las tendencias.

hispack_3Precisamente, Hispack ha estrenado su TrendPack Área, nuevo espacio dedicado a la última innovación en packaging, donde los responsables de negocio, operaciones, packaging, marketing e I+D de empresas de sectores industriales y de gran consumo se relacionan con proveedores de materiales y aplicaciones de alto valor añadido con las que diferenciar su producto a través del envase.

Envases verdes. Se trata de una línea marcada por el progresivo uso de materiales de fuentes renovables, reciclables y biodegradables. La industria del embalaje implanta también fórmulas de sostenibilidad globales para ahorrar materias primas y energía en los procesos de fabricación, para reducir el peso de los envases, reciclar y reutilizar.

Inteligentes y activos. La inteligencia de los envases es diversa: botellas que cambian de color para avisar que la bebida está ya fría, bolsas que conservan la ensalada más tiempo, o envases que advierten si la carne ha caducado. La investigación avanza sin parar y pronto se impondrán los blísters que memorizan cuándo se consumió la última pastilla y los envases que “silban” cuando el plato alcanza el punto de cocción óptimo.

En esta categoría se engloban también los envases con nuevas funcionalidades, gracias a aplicaciones tecnológicas (RFID, NFC, códigos QR/Bidi, etc.), que garantizan la trazabilidad en toda la cadena de suministro, reforzando la seguridad y antifalsificación.

Fácil y rápido. Envases individuales microhorneables, kits de ensaladas, bebidas autocalentables. Fácil y rápido de consumir, sin apenas preparación. Es lo que pide el consumidor. También se imponen los packs accesibles, sencillos de abrir y adaptados a cualquier sector de público, con especial atención a la tercera edad, un colectivo que cada día gana mayor peso en el mercado.

hispack_personalitzacionPersonalización. Los diferentes perfiles de consumidor (personas que viven solas, parejas, familias, etc.) reclaman envases adaptados a sus necesidades. Por eso, los productores de maquinaria de packaging trabajan para optimizar y flexibilizar los procesos de producción de envases de diferentes tamaños y diseños. También crece la necesidad de personalización de mensajes. Lo han ensayado Heineken, Coca-Cola o Nutella, entre otros, con buenos resultados. Al consumidor le gusta ver su nombre o los de sus amigos en la lata o en el vaso y regalar botellas exclusivas y el coste de la iniciativa queda compensado por el vínculo creado entre cliente y marca.

Fidelidad. El pack es, cada vez más, una plataforma que conduce al consumidor hacia la marca: su página web, información adicional, videos, promociones, juegos, etc. Una ventana valiosísima para crear fidelidad a la marca, aprovechando las nuevas tecnologías y utilizando el envase como espacio publicitario.

M.D. HERRANZ