Mascotas en el diván

SEPTIEMBRE – OCTUBRE 2010

03-03-01Nerviosismo, respiración alterada, desesperación… Si un perro manifiesta estos síntomas en situaciones cotidianas tal vez sufre, al igual que las personas, alguna fobia: miedo a salir a la calle, a los petardos, a los desconocidos… Para solucionar este tipo de patologías hay que ir a la consulta de un etólogo, o comúnmente conocido como un “psiquiatra” de mascotas.

La etología clínica es una especialidad muy nueva de la medicina veterinaria que trata los trastornos en el comportamiento animal. Precisamente, los últimos avances en este campo se han presentado, del 30 de septiembre al 3 de octubre, en el 45º Congreso Nacional de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (AVEPA) –Southern European Veterinary Conference que se se ha celebrado en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona. A la cita han acudido cerca de 5.000 expertos de todo el mundo.

03-03-02Tomás Camps

Especialista en comportamiento animal de la Facultad de Veterinaria de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), y presidente del Grupo de Etología Clínica de AVEPA (GrETCA).

En su consulta, el diván se sustituye por una camilla y las palabras del paciente por la interpretación de su comportamiento, pero el diagnóstico siempre es el mismo: estrés, agresividad, fobias… A diferencia que con los humanos, “no podemos hablar con las mascotas, por eso es difícil confirmar científicamente que un perro sufra una depresión ya que no sabemos cómo ve su futuro a largo plazo”, afirma Tomás. Sin embargo, está demostrado que tienen capacidad para sentir miedo, dolor, tristeza, ansiedad, alegría… “Incluso hay animales con personalidades más optimistas y pesimistas, como pasa con los humanos”.

A veces se dan casos de mascotas que presentan primero una disfunción orgánica derivada de un problema psicológico. Es decir, “somatizan como nosotros”. Por ejemplo, los gatos con estrés pueden tener dificultades para orinar. También ocurre que una enfermedad, como tumores cerebrales, provoque trastornos de comportamiento.

Cambios de conducta

La patología más frecuente es la agresividad: loros que pican, iguanas que dan latigazos con la cola o perros que muerden a algún miembro de la familia. En estos casos existe “un problema muy grave para el animal y la salud pública”. La dieta o los problemas de jerarquía (dominar al dueño) pueden motivar una conducta agresiva, pero mayoritariamente aparece por errores del propietario a la hora de educarlo. “Muchos dejan subir a su cachorro al sofá pero cuando ya pesa 40 quilos quieren prohibírselo, algo que los animales no entienden y les provoca frustración. Por eso es muy importante una educación muy consistente”, comenta Tomás.

Otra de las patologías más comunes es la ansiedad: perros que se quedan mucho tiempo solos en casa y se muestran nerviosos, ladran sin descanso, suelen destrozar cosas de la vivienda e incluso llegan a herirse”. Las fobias son también cada vez más frecuentes. “Es muy normal ver canes que tienen miedo a las tormentas e incluso a salir a la calle porque les estresa pasear entre el ruido de los coches y la gente desconocida”.

Tras el diagnóstico, los “pacientes” y sus propietarios tienen que ir a terapia. Aquí intervienen los educadores profesionales que enseñan nuevas pautas y ayudan al animal a enfrentar su fobia de forma paulatina.

La clave de su bienestar está, sin duda, en cuidarlo como necesita sin olvidar que los problemas psicológicos no es algo exclusivo de los humanos. Él seguro que se lo agradecerá.

M.G.D.

Y ahora… la acupuntura

La medicina natural también gana nuevos adeptos. La acupuntura en animales se está poniendo de moda sobre todo en Estados Unidos y se calcula que ya hay más de 2.000 veterinarios que practican esta técnica en todo el mundo.

Está especialmente indicada para tratar el dolor, las inflamaciones o problemas de piel, respiratorios, gastrointestinales y reproductivos y es una herramienta más para curar o aliviar ciertas patologías donde la medicina tradicional no llega.

Otra solución para mascotas estresadas es el Spa. Estos centros son verdaderos templos de relajación y bienestar. Ofrecen baños de hidromasaje en el jacuzzi, tratamientos con ozono o barros medicinales para mitigar afecciones de la piel y trastornos alimenticios.