Negocios con valor social

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Una nueva clase de emprendedores está en boga. Gente que detecta oportunidades de negocio y busca ganar dinero, pero solucionando problemas sociales, preservando el medio ambiente o promoviendo la integración sociolaboral de las personas más vulnerables. El emprendimiento social es una tendencia global que aporta innovaciones concretas y adaptables para cambiar el mundo y que suele comenzar mejorando el entorno más cercano.

La última edición de Bizbarcelona, celebrada a principios de julio, ha puesto sobre la mesa el enorme potencial del emprendimiento social. “Un mercado incipiente en nuestro país, pero que crece rápidamente” como apunta Clara Navarro de Ship2B, fundación que impulsa y acelera empresas de alto impacto social.

biz_2Como ésta, en los últimos años han surgido numerosas consultoras y entidades que asesoran y acompañan a los nuevos emprendedores sociales y desde la administración se están desarrollando programas específicos de apoyo a este nuevo colectivo. No obstante, todavía son pocos los que se lanzan. La última edición del Informe GEM España, coloca nuestra tasa de emprendedores sociales (0,51%) a la cola de Europa. Hay, por tanto, mucho recorrido, teniendo en cuenta que los países anglosajones tienen una tradición de más de dos décadas en la creación y desarrollo de empresas con impacto social.

Como muestra, rescatamos las tres mejores iniciativas empresariales del programa de creación de empresas con impacto social impulsado por Barcelona Activa que pudimos conocer en la mencionada edición de Bizbarcelona.

  • 1. Nuevo enfoque para los graffitis

Marc García es uno de los fundadores de RebobinART, una asociación que “libera” y gestiona espacios de creatividad para que los artistas urbanos de Barcelona puedan realizar sus obras de forma legal. Este proyecto, que se llevó los 12.000 euros del primer premio de emprendimiento social de Barcelona Activa, pretende además cambiar la concepción del arte urbano, aportando valor añadido y promocionando los artistas más potentes. Todo ello, a partir de un trabajo de base con los barrios, desde las asociaciones y entidades, así como con un programa pedagógico para escuelas e institutos.

  • 2. Turismo creativo para todos

Núria Valero es una de las impulsoras de FunTrip4all, una plataforma accesible de turismo que conecta a personas con necesidades especiales con guías locales –profesionales o aficionados, con o sin discapacidad– que puedan ofrecerles una experiencia de viaje adaptada. Este proyecto, inspirado en el poder de la economía colaborativa, se complementa con una oferta de actividades adecuadas para turistas con discapacidad, personas de la tercera edad o con especificidades concretas y fomenta que los propios usuarios también las organicen, las propongan y se interrelacionen entre ellos.

  • 3. Financiación de buenas ideas

Eduard Clariana es el padre de Realfunding, una entidad financiera online basada en el crowdlending, una modalidad de crowdfunding que mediante préstamos colectivos financia proyectos empresariales. En este caso, las cantidades aportadas han de ser devueltas con los intereses que se hayan determinado. Pero Realfunding va más allá y se ha especializado en la búsqueda de crédito en condiciones favorables para las empresas de impacto social o medioambiental. A través de su plataforma online, selecciona proyectos de emprendimiento social y los pone en contacto con ahorradores que quieran dar otro sentido a su dinero. A parte de la concesión de préstamos, se fomenta, además, la implicación y colaboración “no económica” de los inversores en los proyectos a través de tiempo, conocimiento o contactos.

MD HERRANZ