Cambiar no es una opción, es una obligación. Las empresas que quieran sobrevivir en esta trepidante era digital deben poner ya el chip en modo “transformación”. El salón Bizbarcelona, analiza tendencias y aporta herramientas a emprendedores y pymes para afrontar el desafío.

La revolución digital exige una profunda transformación de las empresas de todos los sectores de la economía, implicando en ella a sus trabajadores. No hablamos sólo de introducción de nuevas tecnologías, sino de un radical cambio cultural: las organizaciones deben reinventar modelos de negocio, renovar estructuras, innovar productos y servicios, redefinir procesos internos y formas de trabajar, pero también replantear las relaciones con clientes, proveedores y empleados. El dicho renovarse o morir cobra ahora más sentido que nunca. Algunos estudios aseguran que 4 de cada 10 empresas dejarán de existir en su forma actual en 2021, es decir, dentro de sólo cuatro años.

Dónde estamos

España es la decimocuarta economía del mundo, pero ocupa el 35 lugar en digitalización, (el 43 si tenemos en cuenta exclusivamente del nivel de digitalización de sus empresas) según el NRI 2016 (Network Readiness Index del Foro Económico Mundial).

A pesar de este punto de partida, el 80% de los empresarios españoles considera la transformación digital como un proceso beneficioso y necesario, aunque, de momento, menos del 40% reconoce que está avanzando en la incorporación de conocimientos y tecnologías digitales en su organización. Queda mucho por hacer y, sobre todo, es necesario que las empresas aborden la transformación digital como una estrategia global y con una nueva mentalidad.

Palancas de cambio

La incorporación de la tecnología no es el fin último de la transformación digital, sino el medio para llevar a buen puerto el gran cambio. En este sentido, la conectividad, el Internet of Things, la movilidad, la nube, el big data, la automatización, la robótica, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la digitalización del cliente van a ser las herramientas que van a marcar la diferencia. “Estas tecnologías generan oportunidades para todos aquellos que sepan cómo utilizarlas”, plantea Silvia Leal, experta en inno-liderazgo y transformación digital y una de las ponentes destacadas del Bizbarcelona y añade que la clave está “en formarse y entender bien qué es lo que está pasando”.

Impacto en el empleo

La transformación digital de las compañías lleva pareja una re-evolución del mercado laboral y nuevas formas de trabajo. La automatización destruirá empleos al tiempo que creará otros nuevos. Se aprecia ya un fuerte aumento de la demanda de nuevos perfiles profesionales relacionados con áreas como el marketing digital, la analítica de datos o la seguridad en la red.

Según la Universidad de Oxford, el 47% de las profesiones actuales desaparecerán en las dos próximas décadas y el 90% de las que queden sufrirá alguna transformación y requerirá de nuevas competencias digitales.

La formación continuada para la mejora de las habilidades será, pues, otro pilar fundamental de la transformación digital que, no hay que olvidar, la tienen que llevar a cabo las personas.

MDH