Hace tiempo que los videojuegos han dejado de ser un mero pasatiempo para unos pocos y se ha convertido en una auténtica industria cultural. De hecho, según los datos del estudio sobre la industria mundial del videojuego de New Zoo, el videojuego se ha convertido en uno de los principales vehículos de ocio a nivel mundial. En el año 2016, esta industria facturó 99.600 millones de dólares consolidando un crecimiento sostenido desde 2010.

Esta generalización del videojuego en nuestra sociedad ha comportado que aumenten también los puestos de trabajo asociados a esta industria. Y lo han hecho desde muchas perspectivas. Para desarrollar un videojuego hacen falta profesionales de varias disciplinas. Si en sus inicios, solo hacían había que contar con un puñado de programadores creativos ahora hacen falta también guionistas, diseñadores, actores e incluso especialistas en monetización.

Formación superior

Es por eso que Barcelona Games World (BGW), la feria sobre videojuegos que organizan conjuntamente la Asociación Española de Videojuegos (AEVI) y Fira de Barcelona, celebrada con gran éxito la primera semana de octubre, dedicó un espacio a la formación, donde diferentes universidades mostraron las opciones formativas disponibles en este ámbito, tanto grados como posgrados relacionados con los videojuegos, explicando a los visitantes sus programas docentes y las características y salidas de estos estudios.

El papel de los videojuegos en el mundo educativo no solo se reduce a ser un objetivo profesional, sino que también se ha convertido en un vehículo. Por eso BGW optó por apoyar la innovación educativa a través de un programa especial de talleres y conferencias para fomentar el uso y desarrollo didáctico del videojuego. Los temas clave fueron la gamificación en las escuelas, la educación en el período 2030-2050 y las profesiones del futuro.


Gamer, profesión de futuro

El creciente nivel de profesionalización de los torneos de videojuegos ha dado lugar a la aparición de un nuevo deportista de élite: el gamer (o jugador) profesional. La apuesta de muchas cadenas de televisión por emitir competiciones de eSports en directo ha transformado una actividad tradicionalmente casera y lúdica en una disciplina profesional con millones de dólares en liza y una competitividad mayor.

Los gamers profesionales gozan hoy de un reconocimiento y seguimiento parecido al de otros deportistas profesionales y de sueldos acordes a dicho estatus. Los diferentes ránquines sobre los mayores gamers profesionales varían ocasionalmente en función de las ganancias, acumuladas en los últimos años, pero muchos de éstos nombre coinciden:

  1. Lee “Faker” Sang Hyeok (League of Legends) – $479,762.21
  2. Jang “MC” Min Chul (Starcraft II) – $501,436.49
  3. Lee “Jaedong” Jae Dong (Starcraft: Brood War) – $604,871.05
  4. Carlos “Ocelote” Rodríguez, el único español del top 10, (World of Warcraft) – $900,000
  5. Peter “ppd” Dager (Defense of the Ancients 2) – $1,985,992.36

El reconocimiento de estos nuevos deportistas de élite comenzó en 2013 cuando el gobierno norteamericano comenzó a otorgar visados de atleta (P1 Visa) a gamers profesionales a pesar de no hacerlo de manera automática y generalizada. Además, el pasado febrero la Federación internacional de eSports (IeSF) solicitó formalmente el reconocimiento al COI (Comité Olímpico Internacional) como disciplina olímpica.

FOLC LECHA