Italia y sus platos de pasta y sus pizzas. Los rollitos de papel de arroz de Vietnam. India y su pollo al curry. El cuscús de Marruecos. Los nachos y los tacos de la cocina mexicana. La dieta mediterránea y sus productos de proximidad en España. La nouvelle cuisine francesa…

Viajar y comer bien, dos de los grandes placeres que todos tenemos en nuestro imaginario colectivo. Y es que descubrir nuevos lugares y la cultura culinaria que atesoran ha dado lugar a una creciente e imparable tendencia en el sector turístico mundial, el turismo gastronómico, que moviliza a centenares de miles de personas y genera millones de euros. Al menos, en España, uno de los países que cuenta con una rica tradición gastronómica y con una verdadera constelación de 214 estrellas Michelin en 2019.

Nombres como los de Carme Ruscalleda, Juan Mari Arzak, Ferran Adrià, Andoni Luis Aduriz, los hermanos Roca o Ángel León, entre otros, han desarrollado la cocina española como creación artística y han situado a la gastronomía española en la cúspide de la alta cocina internacional.

Y, además, han sido palancas del crecimiento en España de este nuevo tipo de turismo por el que 260.000 personas visitaron nuestra geografía en 2018, según datos de la Secretaría de Estado de Turismo.

En este mismo sentido, el estudio ‘La gastronomía en la economía española. Impacto económico de los sectores asociados’, elaborado por KPMG, señala que, de los 80.664 millones de euros que gastaron los turistas internacionales que visitaron España en 2017, un 15,5% (unos 12.509 millones) se destinaron a la gastronomía. Este informe resaltaba también que la cifra de viajeros que aseguraban que la gastronomía era su principal motivación para visitar España había pasado del 11,8% en 2013 al 15% del total de turistas en 2016.

En esta línea, según un estudio desarrollado por OpenTable, plataforma de reservas online líder de restaurantes a nivel mundial, uno de cada cuatro turistas internacionales que visitó España en 2019 lo hizo teniendo la gastronomía como principal motivación.

El secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), Zurab Pololikashvili, ha señalado en este sentido que “la gastronomía sigue demostrando su potencial como oportunidad vital de enriquecer la oferta turística y estimular el desarrollo económico en los destinos de todo el mundo, especialmente en las comunidades rurales, y tiene potencial para crecer a escala mundial”.  Y dada su importancia, la OMT, en colaboración con el Basque Culinary Center, ha elaborado una ‘Guía para el desarrollo del turismo gastronómico’ para proporcionar un conjunto de herramientas prácticas para desarrollar este tipo de turismo.

Gastronomía y redes sociales

En este sentido, unos de los grandes responsables del ‘boom’ de este nuevo tipo de turismo tienen que ver con las redes sociales. Se trata de los foodies, los nuevos gurús de la gastronomía que, a través de sus comentarios o sus blogs, se han convertido en los influencers que han hecho llegar a los perfiles más jóvenes y viajeros el gusto por la gastronomía y los viajes.

B-Delicious: el festival gastronómico de B-Travel

Descubrir platos típicos y nuevos sabores son requisitos indispensables para los amantes del turismo gastronómico. En este sentido, la próxima edición de B-Travel, el salón del turismo de experiencias de Fira de Barcelona que tendrá lugar del 19 al 21 junio, propone a sus visitantes viajar a través de los sabores de algunas de las culturas más exóticas del mundo en B-Delicious, su festival gastronómico.

Además de degustar las especialidades de la cocina tradicional catalana, los visitantes podrán saborear platos de cocina mexicana, caribeña, cajún (originaria de Louisiana), sudafricana o hindú en un apasionante viaje sin salir del palacio 8 del recinto de Montjuïc.

Más allá del turismo gastronómico, B-Travel presentará también las experiencias viajeras de las comunidades autónomas, provincias y de más de 40 países, así como las de las agencias de viajes, hoteles, navieras especializadas en cruceros, camping y turismo rural, compañías de transporte, turismo industrial, turismo enogastronómico y empresas de productos y servicios turísticos.

E.P.M.