El impacto económico generado por los grandes eventos internacionales es a menudo uno de los grandes argumentos y generador de mayores titulares con que los medios de comunicación abordan estos certámenes en sus páginas. Pero a pesar de la innegable importancia de esta consecuencia hay otras que, a pesar de ser más indirectas, tienen un mayor impacto. Este año se ha celebrado en Fira de Barcelona la 11a edición del Mobile World Congress (MWC) en nuestra casa y muchos se preguntan cómo ha cambiado este evento nuestra ciudad, nuestro tejido empresarial e incluso nuestra sociedad. Hace pocos días teníamos un ejemplo paradigmático: Barcelona se ha convirtido en el quinto hub tecnológico de Europa.

La Mobile World Capital Barcelona (una iniciativa que tampoco existiría sin el mismo MWC) publicó un estudio sobre el posicionamiento de la capital catalana en el panorama tecnológico europeo y también de la actividad y evolución que las empresas tecnológicas de nuestro entorno más directo habían tenido estos últimos años, tanto en Cataluña como en España. Según los datos recopilados, Barcelona se sitúa como quinto centro tecnológico europeo sólo detrás de cuatro grandes capitales Europeas como Londres, Paris, Berlin y Amsterdam y por delante de ciudades como Madrid, Estocolmo, Dublín, Copenhague o Milán.

Cuna de empresas mobile

Una de las mejores formas de medir la nueva actividad generada es la cantidad de start-ups tecnológicas o nuevas empresas creadas y en funcionamiento en este sector. Según las cifras disponibles correspondientes a 2016, Barcelona acoge 756 empresas de este tipo, un 28% del total de las más de 2.600 registradas en España. Estas empresas se distribuyen en sectores que también dicen mucho de la propia ciudad ya que un 21% de las compañías ubicadas en Barcelona se dedican al comercio electrónico, un 10% a tecnologías mobile, un 10% al sector de servicios para empresas y un 9% al turismo, el ámbito con más crecimiento. Así que en el propio ámbito tecnológico lo relacionado con el comercio y el turismo, dos señas de identidad de la capital catalana, se consolidan representando un tercio de las actividades de las start-ups tecnológicas.

Barcelona lidera también la inversión en empresas de este tipo en España ya que en 2016 captó el 56% del total invertido y generó casi la mitad (48,2%) de las operaciones de fusiones y adquisiciones de empresas tecnológicas. Entre estas últimas destacó la venta de la catalana Privalia a Vente Privée por 500 millones de euros. Pero además, Barcelona y España también se han convertido en el segundo destino europeo de emprendedores tecnológicos sólo por detrás del Reino Unido, o dicho de otro modo, cuando una empresa tecnológica busca un país y una ciudad donde instalarse, Barcelona ya es uno de los destinos preferidos entre los emprendedores techies.

Estos datos no hacen sino afianzar la idea de que ser la ciudad donde cada año se celebra el evento industrial clave en uno de los sectores tecnológicos de mayor importancia, como lo es el de las tecnologías móviles, ha generado un mayor interés en los jóvenes para crear nuevas empresas en este ámbito, para además darles una vez al año la mejor plataforma internacional de contactos sólo cogiendo el metro y haciendo que cuando alguien con una gran idea piensa donde desarrollarla automáticamente tenga Barcelona en la cabeza. Este es el gran legado del Mobile World Congress en Barcelona.

El Mobile para los ciudadanos

Otra de las iniciativas generadas alrededor del MWC es la nueva Mobile Week Barcelona, un programa de actividades enfocadas a los ciudadanos de Barcelona que pretende acercar las últimas tendencias tecnológicas y promover una reflexión abierta en torno a la transformación digital y la tecnología móvil. Mobile Week Barcelona incluirá una semana de actividades que se desarrollarán en torno a los 10 distritos de la ciudad y reunirá a artistas, científicos, pensadores, ingenieros, emprendedores y profesionales de la cultura, para abordar los retos, los límites y las oportunidades de la revolución digital en la que estamos inmersos.

FOLCH LECA