Pau Relat (Montcada i Reixac, Barcelona, ​​1968), farmacéutico de formación, máster en Economía y Dirección de Empresas por el IESE, consejero delegado del grupo MAT Holding (dedicado a soluciones para la protección de cultivos, riego agrícola y conducción y tratamiento de agua), fue nombrado el pasado mes de diciembre presidente del Consejo de Administración de Fira de Barcelona sustituyendo a un veterano como Josep Lluís Bonet que ha ostentado el cargo desde 2004. Se ha producido un cambio generacional que camina paralelamente a los mismos cambios tecnológicos, productivos, empresariales y sociales.

– ¿Qué significa convertirse en presidente del Consejo de Administración de Fira de Barcelona?
Es un honor y una gran satisfacción haber sido elegido presidente del Consejo de Administración de Fira y agradezco la confianza que me han hecho las instituciones y los empresarios. Es evidente que es una gran responsabilidad ocupar el lugar que ha dejado Josep Lluís Bonet, un referente ferial y empresarial. Pero también significa mucha ilusión y ganas de trabajar para la institución, para la economía productiva y por el país.

Pau Relat en la presentación de los resultados 2018 junto con su antecesor Josep Lluís Bonet

– ¿Con qué ideas llega a la presidencia?
Llego con la voluntad de reforzar la buena dirección que Fira lleva desarrollando en los últimos 20 años, de contribuir a profundizar su línea estratégica y de apoyar la labor del director general, Constantí Serrallonga, y de los grandes equipos profesionales con que cuenta Fira. Creo que todos estamos de acuerdo en que vivimos una época de grandes transformaciones económicas, tecnológicas y sociales que Fira y Barcelona deben saber gestionar y aprovechar.

– ¿Cómo ve la institución ferial?
La conozco desde hace unos años por mi vinculación con el Consell General que integran los representantes de las administraciones y del empresariado, y también como presidente de la pasada edición del salón Iwater. Valoro mucho la importancia y el peso que tiene Fira de Barcelona y creo que lo valoran también todos los que sigan la realidad económica y social de la ciudad y del país. Fira es efectivamente un gran motor de la economía, que contribuye a generar empleo, sinergias y oportunidades entre muchos sectores.

Competencia entre ciudades

– Nos encontramos en un momento de gran competencia entre los recintos feriales, las ciudades…
En efecto, las ferias y congresos han adquirido una gran importancia por su carácter tractor sobre los sectores y los territorios, por eso conviene que en Barcelona sigamos trabajando como hasta ahora, remando todos en la misma dirección. Creo que se ha hecho muy buen trabajo y que tenemos por delante muchos retos fruto de esta fuerte competencia tan ligada al crecimiento de las ciudades, los nuevos retos tecnológicos y ambientales, a la eclosión de nuevos sectores económicos…

– ¿La decisión del Consell General de Fira del pasado diciembre de encargar un plan estratégico de recintos quiere adelantarse a estos retos de la competencia?
Los recintos de Montjuïc y Gran Via de Fira de Barcelona son magníficos y referentes, cada uno de ellos en su dimensión, pero es evidente que tenemos que crecer y avanzar para hacer frente a la competencia, para poder acoger congresos y ferias internacionales que cada vez son más grandes y exigentes y para dar respuesta también al crecimiento de los salones organizados directamente por Fira.

Recinto de Gran Via durante el Mobile World Congress

– Y eso conlleva también una política global de espacios…
En efecto, el acuerdo del Ayuntamiento de Barcelona el pasado mes de octubre concediendo la gestión del Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB) a Fira de Barcelona por un periodo de 25 años a partir de noviembre de 2021 va en la misma dirección. Tendrá un impacto muy positivo sobre la ciudad ya que nuestra institución podrá liderar una estrategia integral en materia de ferias y congresos al gestionar los tres recintos. Hoy la competencia ferial se establece entre las ciudades y no tanto entre los recintos.

– El modelo de gobernanza de Fira ha sido reconocido como el gran motor de su crecimiento, de su éxito…
Absolutamente. Hago mías las palabras de Josep Lluís Bonet cuando dice que Fira de Barcelona es un proyecto de país y, en este sentido, es fundamental la alianza entre el sector público y el empresariado, la colaboración pública y privada, el consenso entre todas las instituciones y organizaciones, sumando iniciativas. Creo que es justo poner en valor el liderazgo del añorado Jaume Tomás, primer presidente del Consejo de Administración de Fira, que en el marco de la refundación de la institución en el año 2000, trabajó para construir acuerdos y complicidades que aún perduran. Gracias a estos grandes consensos tenemos salones como el Mobile World Congress; celebraremos este año la Itma, la gran feria mundial de maquinaria textil; tendremos el evento más importante del mundo para la industria audiovisual, el ISE, a partir de 2021, y hemos convertido Barcelona en la capital de las ciudades inteligentes. Y son sólo unos ejemplos. Está claro que todo ello refuerza el posicionamiento internacional de Barcelona como ciudad de referencia de grandes eventos feriales y congresuales.

Nuevos retos

– Estamos viviendo una época de grandes transformaciones económicas y sociales que por fuerza influyen sobre las ferias…
Creo que Fira está respondiendo bien a las nuevas exigencias y retos, que son por un lado adaptarse a los retos digitales y, por otro, contribuir a la transformación digital de las empresas y los servicios, con eventos dedicados a internet, la industria aditiva o las ciudades inteligentes, pero también acercar los salones tradicionales, que responden a sectores muy importantes de nuestra economía, a las nuevas realidades de la industria 4.0. Este año tenemos buenos ejemplos con el Automobile –en el centenario del tradicional y popular Salón del Automóvil– o Barcelona Building Construmat, junto al lanzamiento de nuevos salones como Retail & Brand Experience World Congress, que quiere responder a nuevos planteamientos del comercio ante la realidad digital.

– Y como siempre la internacionalización juega un papel determinante
La internacionalidad da músculo a nuestra institución. Fira, que tiene una vocación internacional que viene de lejos, se ha convertido en una plataforma de negocio para los grandes eventos, los que atrae o los que organiza directamente. Desarrolla, asimismo, una creciente actividad en el exterior que contribuye a que muchas empresas salgan fuera y en “exportar” productos feriales muy consolidados. Continuaremos, indudablemente, reforzando la internacionalización en todo su alcance como un pilar fundamental de nuestra estrategia.

– ¿Un vistazo sobre el futuro?
Tengo una gran confianza en el futuro de Fira, en su crecimiento, la aportación de valor a las empresas y en la sociedad, la transferencia de conocimiento, el impacto sobre el territorio y su papel de liderazgo. Estoy convencido de que la base del éxito futuro es continuar trabajando juntos con visión estratégica y desde el consenso.

R.P.