Fira, salones muy relevantes para Portugal

21-05-01

Portugal y España comparten un territorio que inspiró a José Saramago a escribir «Jangada de Pedra», o sea casi una isla en el extremo más occidental de Europa. Desde siempre los portugueses mantuvieron estrechas relaciones comerciales y culturales con los pueblos ibéricos, pero la situación geográfica les llevó a buscar nuevos mercados en África, América y la India.

João Aguas, al frente de la delegación de Fira de Barcelona en Lisboa, conoce no solo el mercado sino también la secular relación de amor y rivalidad de Portugal –un estado independiente muy antiguo, creado en el siglo XII, anterior al origen de España- con sus vecinos. “Pero, en el siglo XX, con la instauración de la democracia en ambos países, hemos incrementado muchísimo las relaciones comerciales y España es hoy, indiscutiblemente, nuestro mayor socio comercial y un estupendo aliado”, afirma.

Con poco más de 92.000 kilómetros cuadrados y una población de más de diez millones y medio de habitantes, de los cuales la cuarta parte vive en el área de Lisboa, Portugal tiene una renta per cápita de 20.841 dólares y una economía orientada progresivamente hacia los servicios, aunque la industria ocupa al 30% de la población activa y la agricultura al 10%. La crisis se ha cebado con fuerza en el país vecino, que en 2011 fue “rescatado” por 78.000 millones de euros.

La entrevista

21-05-02-01

¿Cómo es el mercado portugués, qué intereses mutuos comparten portugueses y españoles?

El mercado portugués está sufriendo la recesión económica de la zona euro, sobre todo la de los países mediterráneos, donde estamos incluidos. Las empresas se están dirigiendo a nuevos mercados en África, Latinoamérica y a los antiguos países del Este. Pero España continua siendo nuestro principal mercado para la exportación. Nuestros intereses mutuos continúan siendo, como cinco siglos atrás, los «nuovos mundos que demos ao mundo» (los nuevos mundos que hemos dado al mundo –decía Camões), o sea los actuales mercados emergentes de Brasil, México, Colombia, Angola, Mozambique, India y China.

En este contexto ¿qué papel juega Fira de Barcelona?

Fira ha sido utilizada por varios centenares de empresas portuguesas en las últimas dos décadas, desde que asumimos la delegación, para promocionar sus productos y servicios e incrementar sus ventas. Las empresas saben que Fira tiene salones que son muy relevantes para los sectores de envase y embalaje, piscina, hotelería, química, artes gráficas, construcción o alimentación, solo por citar algunos. Despierta mucho interés por parte de los visitantes profesionales, empresarios, profesores e investigadores porque en general todos reconocen el liderazgo de Barcelona y Cataluña en el tejido industrial y en el I+D de España.

Llegados a este punto, lo más consecuente es interesarnos por la imagen que Barcelona tiene en Portugal.

Cuando se abrió la delegación en Portugal, en el año 1992, Barcelona estaba en el centro de una gran revolución arquitectónica y cambiando su estrategia de futuro, que hoy ya es una realidad: una ciudad de referencia a nivel mundial, una capital del siglo XXI. Es una ciudad que la gente disfruta con mucha alegría, muy plural, atractiva para el ocio y donde se hacen negocios. Actualmente desde Oporto y Lisboa tenemos 12 vuelos diarios a Barcelona, lo que refleja la importancia que los portugueses atribuyen a la capital catalana.

R. P.