3D industryHace más de una década, la NASA empezó a investigar la posibilidad de imprimir comida. A día de hoy, los astronautas pueden comer pizza en el espacio. Gracias a la impresión 3D de comida, que se basa en la superposición de capas de ingredientes, una máquina inteligente puede imprimir, en función del diseño seleccionado, los ingredientes previamente transformados que se encuentran en cada una de las cápsulas.

Las impresoras 3D de comida también son una realidad en las cocinas terrestres, sobre todo en la alta cocina, que cuida hasta el último detalle aspectos como el emplatado o la combinación de sabores. Así, Foodini 3D Printing food, creada por la empresa Natural Machines con sede en Barcelona, está presente en restaurantes con estrellas Michelin, como el de los hermanos Torres, y permite ofrecer platos más innovadores y con una presentación impecable.

La alimentación
del futuro

¿Cómo funciona una
impresora 3D de
comida?

Al modificar la textura de los alimentos para su impresión, se pueden fusionar ingredientes que en la cocina tradicional no encontraríamos en una misma receta, como un plato con una capa de caldo y otra de fruta. Más allá de fomentar la creatividad en la cocina y ampliar el abanico gustativo, la impresión 3D también puede fomentar una alimentación más saludable. Por ejemplo, si un niño no come espinacas porque no le gusta su textura, al transformar su densidad e imprimirlas en forma de superhéroe, es más probable que acceda a comerlas y, por tanto, siga una dieta más sana.

Imprimir comida y recuerdos

Aunque la impresión de comida en tres dimensiones es ya una realidad, su uso todavía no está extendido al gran público. Esta técnica se aplica en prestigiosos restaurantes y en industrias determinadas, como la espacial o la hospitalaria. En este sentido, la fundación Althaia utiliza la impresora de comida Foodini 3D Printing food para facilitar la ingesta de alimentos a personas que sufren dificultad para tragar (disfagia).

Según la Fundació de Recerca en Gastroenterologia (Furega), la disfagia afecta a 30 millones de europeos. La padece una de cada cuatro personas mayores de 70 años, el 45% de las que han sufrido un ictus y las que tienen patologías neurodegenerativas, como Alzheimer o Parkinson.

Gracias a este proyecto, que investiga cómo modificar la densidad de cada alimento y hacerla idónea para un paciente con dificultades al tragar, personas con disfagia pueden volver a comer alimentos sólidos que hasta ahora tenían vetados. Además de ampliar la variedad de nutrientes ingeridos, la impresión de comida 3D conecta al paciente con su pasado a través del paladar. Cuando alguien que no ha comido arroz en 10 años puede volver a probar el sabor de la paella, no solo ingiere nuevos nutrientes sino que puede recuperar sensaciones y memoria.

3D roboticaEn efecto, «el aspecto cognitivo es algo que este proyecto tiene muy en cuenta. Los platos están asociados a la memoria, pueden conectar al individuo con sus recuerdos y es especialmente interesante para pacientes con Alzheimer», explica Bartomeu Ayala, responsable de formación y desarrollo profesional de Althaia. Asimismo, destaca que gracias a este método también se puede enriquecer la dieta del paciente, tradicionalmente dieta blanda, y reducir los niveles de desnutrición, ya que una comida más apetitosa visualmente estimula el apetito y se ingiere en mayor cantidad.

La iniciativa de la fundación Althaia se presenta en la primera jornada Healthio Day, que muestra ejemplos de la impresión 3D en el ámbito médico, y forma parte del programa del salón INDUSTRY From Needs to Solutions. En esta jornada también se presentan otros avances de la impresión 3D en el ámbito sanitario, de la salud y del bienestar, como la impresión de prótesis, tejidos y huesos.

Un certamen industrial en expansión

La cuarta edición de INDUSTRY From Needs to Solutions se desplaza por primera vez al recinto de Gran Via para cubrir toda la cadena de valor y aportar soluciones de fabricación inteligente. Además del área expositiva con 150 empresas, el salón cuenta con cuatro congresos para enfatizar la vertiente del conocimiento del evento. Así, se debaten los retos y oportunidades que se abren con la transformación digital de la industria, con especial atención a la fabricación aditiva, la manufactura avanzada, la ciberseguridad, la automatización y la robótica. El salón acoge también distintos programas y acciones B2B para fomentar el networking con profesionales nacionales e internacionales.

HELENA DE TORRES