«Un estado zen». Así describe Elena Roche lo que siente cuando se adentra en el mundo del scrapbooking, la técnica de decorar los álbumes de fotografías de toda la vida con todo tipo de objetos. Alter ego de Pega Papel o Tijeras y miembro de Carrotcake, su canal de Youtube cuenta con más de 260.000 seguidores. Y es que en los últimos años, la afición por esta y otras manualidades creativas como el ganchillo, el lettering, o el mini bricolaje han ido en aumento y cada vez cuentan con más adeptos en nuestro país. Prueba de ello es el incremento de visitantes, año tras año, del Handmade Festival, la principal cita del sector organizada por Fira de Barcelona y la agencia creativa Evident Events.

Una de las explicaciones de este estallido del mundo del do it yourself son los grandes beneficios en términos de salud que aporta. Ante la necesidad de desconectar del ritmo del día a día, están volviendo con fuerza técnicas y manualidades de otros tiempos adaptadas a la realidad del siglo XXI. Según un estudio liderado por la terapeuta Betsan Crokhill en el año 2013, las manualidades creativas aportan multitud de beneficios a la salud. La investigación, basada en una encuesta realizada a más de 3.500 aficionados a tejer, mostraba que más de la mitad de los encuestados decían sentirse «muy felices» mientras tejían. De hecho, una gran mayoría decía que hacían punto única y exclusivamente por los efectos de relajación y de alivio del estrés que les aportaba. Los que hacían punto más de tres veces a la semana estaban más tranquilos, más felices, menos tristes y tenían menos ansiedad y más confianza en sí mismos. El estudio de Corkhill concluía que hacer manualidades «tenía beneficios psicológicos y sociales que podían contribuir al bienestar y a la calidad de vida».

Tantos son los efectos positivos que aportan las manualidades creativas que ya hay centros médicos que las han incorporado como herramienta terapéutica en sus tratamientos. Uno de los pioneros es el Hospital Regional de Màlaga que desde el año 2014 realiza actividades de scrapbooking entre sus pacientes con trastornos mentales en régimen ambulatorio. La terapia se desarrolla en grupos de ocho personas que crean álbumes de fotos personalizados pegando diversos materiales como botones, pegatinas o recortes de papel. Los terapeutas ocupacionales que dirigen los talleres han notado numerosos beneficios terapéuticos. Los pacientes que participan han mejorado en términos de memoria; han aumentado su autoestima; y han mostrado mejoras evidentes en niveles de relajación. Asimismo han constatado que esta técnica mejora la expresión personal y la resolución de problemas.

En definitiva, las manualidades han vuelto para quedarse y ya no son sólo cosa de niños.

ALBERT SAS